jueves, 23 de febrero de 2012

La carrera de promoción hacia los Oscars




Este domingo se entregan los Oscars, los galardones cinematográficos de referencia mundial, cuya temporada oficial de promoción previa es tan intensa y encarnizada que acostumbra a compararse con las elecciones presidenciales en Estados Unidos e incluso es popularmente conocida con el nombre de “carrera”. En esta escenificación del reconocimiento de la crítica global, entran en juego muchos más intereses que los culturales. 

Por ejemplo, ganar o ser nominado a un Oscar puede facilitar a un actor que recupere o gane prestigio (como ha ocurrido en recientes ediciones con Jeff Bridges o Mickey Rourke), lo cual se traduce en un aumento de caché salarial y en el acceso a proyectos de mayor envergadura. Por su parte, a las majors (así es como se conoce a las productoras norteamericanas) les permite, evidentemente, no solo agrandar su fuente de ingresos, sino afianzar su poder en el mercado.



Por ello, las productoras ponen en marcha sus maquinarias para desarrollar grandes campañas de comunicación y presencia mediática, que lancen a sus películas como favoritas a recibir el beneplácito de los académicos. Cada uno de los grandes estudios de Hollywood selecciona una película a la que dedicar todos sus esfuerzos de marketing y publicidad, de cara a culminar la proyección en las pantallas con el oro más codiciado: el Oscar a la mejor película. 

Si la major considera que su película estrella no tiene opciones como mejor película, se apuesta por otras categorías más asequibles, como la de interpretación, haciendo hincapié en la promoción de los actores;  u otras del apartado más técnico. 

La estrategia varía en función de los filmes que se estrenen cada año, que son productos que hay que posicionar, haciendo uso de todo tipo de instrumentos comunicativos: eventos de estreno en las principales ciudades del mundo, entrevistas a actores y directores en las publicaciones más destacadas, fiestas con los críticos, apariciones televisivas, etc. 

Aquel que consigue ser mejor valorado ante sus colegas de profesión y los medios de comunicación es el que, normalmente, tendrá mayores posibilidades de llevarse el premio. Este año, las mejor posicionadas han sido la europea y muda “The Artist” y la fábula infantil de Martin Scorsese, “La Invención de Hugo”. En unos días conoceremos cuál de las dos es la vencedora desde esta singular carrera.