
Recientemente se ha generado un interesante debate acerca de la pretensión del Gobierno de usar una “marca” propia que acompañara al nombre de cada Ministerio. De ahí surgió la actual denominación de “Gobierno de España”, que antes no se empleaba en la comunicación institucional. La iniciativa de la unificación de los logotipos de todos los ministerios en dicho lema “Gobierno de España” pretende hacer llegar al ciudadano qué entidad está siempre detrás de cada “obra pública” o “valla publicitaria” que se encuentre por la calle. Se trata de la creación de una marca en toda regla, como si de Coca-Cola o BMW se tratase, con unos valores que transmitir y unas ideas concretas que vender.